lunes, diciembre 18, 2006

Navidad

Las heladas y sequía del año pasado me regalaron unas vacaciones, pero este año no. La navidad en los pueblos de Jaén es ligeramente distinta. Es tiempo de recoger la cosecha. De la aceituna.

Tampoco me quejo, un trabajo puramente físico hace que esta cabeza mía descanse de tanto calentón que pilla en el día a día. Me gusta hacer mi trabajo, ducharme y saber que mañana será otro día. Ahora no, algunas veces desconectar es imposible, el trabajo se instala en mi cabeza y sus problemas se vuelven los míos. Y en esos día ya no disfruto plenamente de nada.

Quizás pienses que una navidad trabajando en el campo no son unas vacaciones, pero por aquí tengo una cabecita cansada y estresada que opina lo contrario. El cuerpo ... bueno, eso es otra historia. De todos modos, los olivos me pagaron la carrera y nobleza obliga.

No te voy a desear feliz navidad ni feliz año nuevo. Sólo te deseo (y de verdad) que seas un poquito más feliz pero no sólo hoy o mañana, sino cada día.

Foto tomada, como no, de El olivo.

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jueves, diciembre 14, 2006

Trenes de ida

La despedida en el andén sabía que no era un hasta luego, ni un hasta pronto. Por eso estiré tanto el billete. Por eso fue tan triste. ¿Cómo vamos a ser amigos?. Yo no estoy ahí, tú no estás aquí. Claro, entonces todo hubiera sido diferente.

Esta vez no te voy a mentir, me encantaría volver a perderme en tus ojos verdes de ensueño. Que me sacaras, juguetona, la punta de la lengua otra vez. Ya te lo dije, quiero volverte a ver. Volverte a abrazar. Pero sé que no. Demasiado lejos. Otra línea en mi lista de deseos imposibles. Tú no vendrás, yo no iré. Y así, ya me dirás.

Te haré caso, me buscaré una granaína guapa. Que remedio queda. Te deseo tanta suerte solete que aquí no me cabe.

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lunes, diciembre 11, 2006

Solete (2)

Siento haberte mentido. Ya sabes.... al final te llamé. Tampoco te hice caso y fui a Madrid. Quizás me gusta llevar la contraria pero nunca he querido hacerte daño y ojalá no tengas ni la mitad de la nostalgia que ahora yo tengo aquí instalada. Quizás tenías razón y mejor sólo amigos pero sigo pensando que he ganado por haberte conocido. Si bien ahora ando tristón, me hizo muy feliz volverte a ver, aún por tan poquito tiempo. Nunca había deseado abrazar a nadie así, nunca. Por eso, diez minutos más nunca me hubiesen bastado. Tú lo sabías de sobra.

El repe me dijo que había mucha complicidad entre nosotros. Y no dejo de pensar como sería con tiempo y sin distancia. ¿Te acuerdas cuando cantamos esta canción?. Estamos tan lejos y tan cerca.

¿Sabes una cosa?. Siempre quise vivir una despedida romántica en el andén de un tren. Ya no. Nunca imaginé que hubieran sido tan tristes.

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miércoles, diciembre 06, 2006

Descanso

Supongo que me costase conciliar el sueño fue el primer aviso. Los 4 kilos en 2 meses fue el segundo. Contestar mal a dos personas que no se lo merecían otro. Que me doliesen las articulaciones como cuando tengo gripe fue otro más. Que no pudiese esquivar por medio metro esa moto que se me echó encima quizás fue el último que necesitaba. Menos mal, no fue nada.

Más planes planeados echados por tierra, otra vez. Ese puente que iba a ser genial lo he cambiado por cinco días para mi. Tener tiempo. He dormido trece horas de un tirón. Me hacía falta. Parar un poquito. Sólo una llamada me hubiera echo cambiar de opinión y llegó con seis horas de retraso. Fue el único motivo por el que me he arrepentido. Quizás sea mejor así, quizás sea mejor descansar y no hacer daño. El tiempo. La distancia. ¿Cómo no iban a ser mis peores enemigos?.

Ahora toca canción para no estar triste.

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lunes, diciembre 04, 2006

Loba

Loba tú, lobo yo. Estuvimos perdidos los dos. Es curioso como algunas veces las palabras echan sus redes para atraparnos silenciosamente, jugando cono nosotros sin apenas darnos cuenta. Lobo, Loba, perdido, perdida.... aunque ya sólo quede la mitad lobo, la mitad loba. Animales zalameros, primeros muerdos con sonrisas. Quiero salir corriendo por ahí contigo, como dos animales revoltosos que se encuentran para jugar por primera vez.

Nos tuvimos que conocer con la luna llena, no podía haber sido de otra forma.

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