Punto y seguido
Hubo un momento que pensé que eras mi segunda oportunidad. Esperaba que te dieras cuenta que lo apostaría todo por ti. Pensé que te darías cuenta y vendrías. Quizás por eso esperaba. Debí dejar llevarme por la intuición y desconfiar de alguien que no se deja llevar por el corazón y me pedía tiempo. Esperaba y no recibir respuesta es no ser correspondido, así que estaba sólo en algo que casi ni empezó.
Y dejaste de ser el día que me quieras por ser el tren que no llegó a salir. Ahora sólo me queda un casi pudo ser y un recuerdo agridulce. No te preocupes, el tiempo -ahora sí, juega a favor- hará que me quede sólo con lo mejor.
Foto del perrete secándose al sol. Menos mal, ya no pregunta por ti.
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