Dejar de imaginar
Hasta el perrete se ha quedado prendado. ¿Recuerdas como aullaba?. Siguió haciéndolo mientras estaba conmigo, por la noche. Vaya consuelo, desconsuelo que tengo con él.Dentro sé que no veré nunca el mar reflejado en tus ojos. Acababas de irte y te sentía más lejos que nunca. Creo que no volverás. De verdad hubiese dado tanto por que fuera. Que trabajo cuesta empezar de nuevo, dejar de imaginar, olvidar eso de pensar en dos. Guardar algunas ilusiones en el cajón de trastos inútiles. Volverme a meter en mi caparazón. Buscar algo de color.
Soy ñoño, lo sé, normalmente no tanto. Pero quería que supieras lo que se cuece en mi cabeza, detrás de mi mirada miope.
Foto, otra vez el perrete. En el mar, sólos los dos.
Etiquetas: Personal





















