jueves, junio 29, 2006

Virtudes

Siempre he sido desmemoriado para nombres y fechas. Un tipo dislexia me dijeron una vez. El primer año que recuerdo en sus números fue 1982. Cambiamos Almería por Jaén y se murió mi abuela Virtudes.

No creo haber conocido a persona más buena y es uno de los pocos recuerdos realmente buenos que tengo de mi agridulce niñez. Cuando pongo imagen a la bondad, me sale ella. La echado siempre mucho de menos y de niño lloraba buscando la ayuda de mi abuela.

Mi abuela meses antes de morir me compró un reloj y una figurita de escayola. Eran para mi primera comunión que se celebró dos años después de su muerte. Cuando murió mi abuelo, su marido, y heredé su reloj se volvió a cerrar uno de esos círculos que sólo yo comprendo.

Aún la echo en falta, desde mis siete primaveras he estado sin abuela que consienta y quiera a su nieto. La figura de escayola representaba a un ángel arropando a un niño. Mi niñez pudo ser más o menos feliz pero muy rara vez tuve pesadillas, tampoco tuve miedo a la noche.


La foto es de cuando ella era joven, cuando los fotógrafos iban a las ferias de los pueblos de la alpujarra y con una sábana creaban un escenario en mitad del campo. El mal fotógrafo, sólo reflejó a una morena joven, algo tímida. No al ángel que había dentro.

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5 Charlas:

Anonymous Anónimo dixit...

Los ojos son el reflejo del alma y en esta fotografía apenas se ven...

Arte y ensayo

29/6/06 22:34  
Blogger ana dixit...

Tengo fotos de mis abuelos maternos que guardo como un tesoro. A los paternos no los conocí, casi no los conoció mi padre. Los mejores recuerdos, de mi abuela Ana, a la que más disfruté, la que más me mimó, aunque fuera sólo por cuestión de tiempo. A veces envidio a mi hija, que ahora tiene la edad que yo tenia cuando me faltaron todos y todavía puede disfrutar de tres de ellos en plena disposición de dar todos los mimos y cariños del mundo.

30/6/06 00:06  
Blogger Perdido dixit...

Arte y ensayo,tienez razón, salen muy oscuros y apagados. A mi me miraba con otros ojos pero también era el nieto payasete-travieso .....

Ana, si que son un tesoro algunas fotos. También tengo predisposición a guardarlas y si no son mías a escanearlas, como ésta. Yo con mis abuelos tuve más o menos suerte, menos con mi abuelastra, no era mala mujer y siempre me trató bien, pero ni punto de comparación con mi abuela Virtudes.
Si que tienen suerte tu hija, no te preocupes, ya se dará cuenta.

30/6/06 09:55  
Anonymous Anónimo dixit...

Los abuelos son muy necesarios para nuestros hijos para hacerles memoria de otros tiempos, de otras maneras de vivir, que actualmente o no se conocen o se les olvidan muy deprisa.

Yo también tengo una hija. Tiene nueve años. Ella puede disfrutar de los cuatro abuelos, que sienten por ella una locura. Normalmente, la animo a que les llame cada día para preguntarles como se encuentran y para explicarles como le ha ido en la escuela y demás...Y ellos se alegran mucho. Es su pequeña medicina...

Arte y ensayo

30/6/06 17:48  
Blogger Perdido dixit...

No sólo para los hijos, también a nosotros nos viene bien, supongo que más a ellos, claro.

A mis padres, mis sobrinos (sus nietos) le han dado la vida. Se estaban haciendo unos viejos tristes y ahora casi siempre están de buen humor. Sí, los nietos son un gran medicina. Ganan las dos generaciones (las tres), haces muy bien.

3/7/06 13:44  

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