viernes, marzo 17, 2006

Siete vidas

Como los gatos, tú y yo tenemos 7 vidas, tenemos siete oportunidades de hacer lo que hemos venido a hacer. Siempre he tenido esta idea, algo absurda, rondando por mi cabeza. Te explico porqué, ya he gastado, hasta donde sé, tres vidas.

La primera vez no la recuerdo, era demasiado niño, es una de esas historias de las que cuenta mi hermano. Estábamos jugando al lado del puente de un riachuelo, el puente era pequeño de unos 3 metros de altura. Tenía sólo un par de barras que hacían de barandilla, asi que agarrańdome en una de ellas y jugando a colgárme en ella, me caí.

La segunda vez, estábamos pasando un día de campo, también era pequeño, pero esto sí que lo recuerdo. Tendría unas 6 primaveras y todavía no sabía nadar, lógicamente, corría alrededor de una charca verde, llena de bichos, con plantas y fango, donde no daba pié. Sí, has acertado, me caí.

La tercera vez, ya era un jovenzuelo y jugaba con una pelota en una fábrica abandonada. La pelota se quedó en un falso techo de escayola que estaba a unos 4 metros de altura y subí a por ella. Encima del techo de escayola de 2 ó 3 centímetros de grosor había unos travesaños de madera por los que fuí andando haciendo equilibrios, también jugando. Sin pensarlo siquiera, cuando vi la pelota salté de los travesaños al "suelo" de escayola, evidentemente cedió y caí.

Tres veces, he caído y pudiéndome haberme partido la cabeza o haberme ahogado, salí sin un rasguño. En la primera, mi hermano me vió caer, pero dijo que de repente aparecí otra vez en el mismo sitio con una sonrisa traviesa en la cara (justamente ésta sonrisa). La segunda, recuerdo la caída, recuerdo como mis piernas y mi espalda estaban ya en el agua, pero no recuerdo ni como ni de donde di un salto que me puse de pie en el mismo sitio desde el que me caí, empapado, eso sí. La tercera vez me asusté, por que no era consciente de que el suelo iba a ceder, pero no me asusté de eso, ni de la posible caída, me asusté por que no entiendo como pude saltar en el aire y volver a los travesaños de madera mientras veía que un trozo de escayola de unos 4 metros de diámetro se estrellaba hacia el suelo.

En los tres casos había testigos que me demostraron que pasó lo que pasó... la cara de mis amigos era un poema cuando me contaban que habían visto mis piernas caer desde el techo junto con la escayola y de repente subir. O la cara de mi hermano cuando cuenta que de repente volví a aparecer riendo en el puente. O la de mi padre que no explica como pude salir del agua en el mismo sitio que me había caído y de pie, cuando la altura del borde al agua era de cerca de medio metro siendo yo tan pequeñuelo.

Supongo que desde que tengo el coche habré gastado alguna más pero no me he dado cuenta y sólo se habrá quedado en un susto. En algunos momentos, me gustaría saber cuantas he gastado y por donde va el reloj de mi cuenta atrás o quizás no. No, no quiero saberlo.

La foto es de un gato el primer día del año de 2005, en Bubión uno de los pueblos más bonitos y altos de La Alpujarra granadina.

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6 Charlas:

Anonymous Anónimo dixit...

Si me pongo a pensar seguro que alguna he vida he gastado sin desearlo y gracias a dios (como diría mi abuela) he salido airosa. La cuestión es... ¿cuántas llevo gastadas a propósito? Jugando en una cuerda que se puede romper en cualquier momento.

un saludo

17/3/06 16:23  
Blogger matkow dixit...

Es algo que no me gusta pensar... ¿cuantas vidas me quedan? Mejor intentar disfrutar al máximo porque nunca se sabe que pasara y cuando se acabara la que justo estas viviendo. La foto es preciosa! Y mas siendo la alpujarra :_( Nostalgia si si, cada vez que dices algo de tu tierra me quiero ir ahi.. ais.. despues de madrid a ver si a finales de año o principios del que viene la siguiente escapada es alli. Aunque pocas cosas me quedan por ver, pero recordar es bonito! Por cierto me encanta tu risa de pillo, que felicidad. Cuando se es niño se tiene una felicidad distinta a la de ahora. Cosas simples te llenan. Ecantadora la foto! Un besito muy fuerte!

17/3/06 16:36  
Anonymous Anónimo dixit...

Yo he gastado dos, creo. Y como dice nita, la de veces que he provocado voluntariamente!!!!
Veo que últimamente te portas mejor :-).

17/3/06 18:11  
Blogger Unknown dixit...

hello... pues yo si creo en las 7 vidas... por que a mi ya me pasaron tres cosas en las que pense que hay seria y no, . y bueno igual no se s i seran 7 por eso decidi disfrutar mi vida almaximo,, pero ojala me queden 4 vidas mas.... y ojala me toque gastarala muy lejos.....
saludos.. y bueno a disfrutar estavida o las 7.. pero a disfrutarla al maximo..
saludos

19/3/06 16:22  
Blogger slesnor dixit...

Tienes todos los síntomas de gripe gatuna... los saltitos desde lugares imposibles, los percances en los juegos; al final sales intacto pero es que vas sobrado de vidas, los gatos sois así.
Preciosas: la historia y la foto.

Bicos e apertas

20/3/06 11:54  
Blogger Perdido dixit...

Froymario, me he caido por escaleras y también me pusieron puntos, me he caído un par de veces de cabeza a más de un metro de altura (sí, la tengo dura), he pisado un clavo, etc. Fueron accidentes bastantes normales y creo (¡Espero!) que no cuentan.

Nita, bienvenida. Pues .... esas tampoco las cuento, un resbalón y romperse la crisma le puede pasar a cualquiera, incluso en mitad de la calle. Parece que no has gastado muchas eso es bueno ;)

Buscando, tienes razón mejor no pensarlo y disfrutar de las que queden. Si, como yo, tu familia viene de la Alpujarra, eso le da un encanto especial, mayor del que ya tiene. ¿Risa de pillo?. Ya desde pequeño apuntaba maneras ...

Amalia, es que era un niño muy travieso, hiperactivo que los llaman ahora ... ji ji ji

Tify, casi que da igual las que sean, pero sí, hay que disfrutar el máximo. Si en el fondo de eso se trata.

Slesnor, pues esto de ser gato no me hace mucha gracia, me gustan más lo perretes. Por cierto, un auténtico cumplido de alguien que crea pequeñas historias mágicas. Gracias.

20/3/06 13:04  

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