lunes, junio 12, 2006

Tormenta

Huía de mi propia tormenta y me encontré otra. La mar me dió la bienvenida a lo grande, como sólo ella sabe hacerlo. En plena tormenta casí de verano caían relámpagos a los lejos desde el cielo. Un espectáculo increible. Besos del cielo al mar que nunca podrán ser devueltos.

Como le decía el otro día a Amalia, la magia entre dos personas es algo parecido como un chispazo que salta, como ese lenguaje asombroso entre el mar y el cielo, pero en pequeñito.

Necesitaba oler la mar, dormir en su arrullo, en su vaivén continuo. Acomodando cada cosa en este cabecita mía. No entiendo como ese viento bravo cargado de salitre, los destellos que descienden endemoniados, el rugido constante, todo eso pone mis muebles en su sitio. En el mar siempre la explicación, la geometría de mi vida.

La magia, te decía, salta como un chispazo cuando menos te lo esperas. Puede ser un encontronazo, un bonito despertar o en una charla. De un tiempo a esta parte, siempre estoy alerta; la magia, por un motivo u otro, nunca me ha durado demasiado. Cuando desaparece se crea un vacío tristre entre dos personas, un poso de desesperanza, de otra oportunidad perdida. Puertas que se abren y puertas que se cierra, como cuando el viento embrabecido llega a tu casa y se marcha dando un portazo. Se acaban los besos de vino, se acaban los besos de pan.

La canción que le falta a mi banda sonora es la nana que me canta la mar por la noche, la que me susurra para calmar a la mitad-lobo. Nunca he conseguido cazar mi canción de cuna.

(imagen encontrada en Flickr)

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6 Charlas:

Blogger @Intimä dixit...

La magia aparece cuando un corazón esta espectante a recibirla
si no es así puede pasar desapercibida y perderla por siempre.
Besitos.

12/6/06 19:23  
Anonymous Anónimo dixit...

Che...moitié...Los besos nunca van a acabarse...La mar baila para el cielo, y le devuelve con su bruma el ósculo violento del que hablás vos (el mismo que una vez nos separó en mitades). Los besos de pan y vino?...Esos no los conozco, pero los de mate y miel me saben bien ricos, si se empieza, uno no puede detenerse, las bocas se ponen dulces y granuladas y tibias y mojadas. Se ponen espesas. Los besos no se acaban, porque son infinitos (mojados, cruz, peliones, al revés)...y la magia es su escenario.

No dejes de ser el acreedor de los besos infinitos.

Acá te regalo una canción para arroparte...para arropar al lobo inquieto...

http://vagabondage.musical.free.fr/territoire.htm#lovers

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13/6/06 01:11  
Blogger Perdido dixit...

Darilea, tienes razón siempre hay que estar atento. Pocas oportunidades tenemos como para encima ir desperdiciándolas .... ¿vredad?

Anónima, bienvenida. Estoy encantado de verte por aquí. Supongo que el mar verde le devuelve también al cielo sus besos reflejándolo. Por eso la gente dice que el mar es azul. ¿Los beso de pan y vino no los conoces?. No te preocupes, algún día los encontrarás. Los de mate y miel, por lo que me dices, parecen apetecibles, aunque ya me habían hablado del de mate ;)
Hay besos que no son infinitos, éstos duran lo que dura la magia. Después hay otros, pero no son los mismos.
Gracias por la luz de la luna, no conocía la canción. Un beso líndísima.

Cactus, nunca me he sentido indefenso junto al mar. Me siento protegido. Y en casos como éste además me siento un espectador de lujo :)

13/6/06 20:06  
Blogger ana dixit...

Seguro que encontrarás más besos de pan y más besos de vino, y besos de uvas y besos de queso...
Tormenta sin lluvia a las tres de la mañana. La sensación de sueño y de la habitación iluminada por milésimas de segundo... fffff!!!

13/6/06 20:30  
Anonymous Anónimo dixit...

Como a ti, el mar me encanta, me relaja. Su sonido acompaña mis sueños.
Pero aún hay algo mejor, los besos de mar, los besos con sabor a sal y los paseos por la arena deshilachando sueños.
Espero que tu visita te haya ayudado.

13/6/06 22:59  
Blogger Perdido dixit...

Ana. Uvas y queso saben a beso. Uvas, queso y pan a beso de sacristán. Sí, claro, aparecerán más, por eso ando con los ojos abiertos.
Yo, cuando duermo, duermo. Se puede caer el cielo sobre nuestras cabezas ;) pero al lado del mar las tormentas siempre son más impresionantes ¿verdad?.

Amalia. Loas besos salados del mar son besos muy alegres, con alegría de vida. A mi también me encantan.
Sí, la visitá al mar siempre me salva. Me relaja.

14/6/06 12:16  

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