martes, marzo 28, 2006

El electricista

Mi otro abuelo era electricista, un empleo menos común que el de maestro de música y lo era desde antes de la guerra civil.
Antigüamente donde había un salto de agua se ponía un fábrica de luz que abastecía a varios pueblos. Ten en cuenta que antes, en cada casa, se apañaban con un par de bombillas. Me rio yo de las energías renovable de ahora y de lo ecológicos que somos todos.
Tenía pendiente visitar la fábrica de luz donde trabajó mi abuelo la mayor parte de su vida y donde nació y se crió mi madre. El domingo temprano y con una hora menos cumplí esa deuda con el pasado y conmigo. En la foto, se puede ver la vieja casa derrumbada (aquí y aquí sin derrumbar), la vieja turbina y la fábrica de luz que está escondida entre Narila y Bérchules, al lado del rio Cádiar.

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4 Charlas:

Anonymous Anónimo dixit...

Yo me quedé en la alquería de Morayma. Sí, turismo. Un sitio muy agradable y una gente muy salada. La verdad, como en casa.Y daba gusto tomarte una caña al atardecer en su jardín. Me enamoré de esa vista.
Esto hacia qué parte del pueblo está: hacia la parte alta?

28/3/06 21:27  
Blogger Perdido dixit...

Amalia, sí es la parte alta (mi familia siempre ha vivido en la parta alta) aunque la alquería de Morayma está casi en las afueras. Me hace mucha ilusión que te gustara el sitio, para mi ese pueblo es uno de los rincones más especiales del mundo. Aún recuerdo un día que fui a ver las perseidas justo donde está ahora la alquería de Morayma y todavía no habían empezado a hacerla ...

Froymario, parece que hemos descubierto de quien has heredado la dotes docentes ... un consejo, prueba a hablar (o a intentarlo) con tu abuelo, quizás aprendas cosas interesantes de tu familia o quizás no aprendas nada pero de aquí a unos años igual ya es demasiado tarde. Mi abuelo me ha contado historias de mi familia para escribir dos libros, por ejemplo, tengo antepasados holandeses ...

29/3/06 11:13  
Anonymous Anónimo dixit...

Pues en el mismo sitio que tú, o casi, estuve viendo las estrelllas, por San Lorenzo. Creo que ya te dije. Además, tuve la suerte- o un buen amigo- de llevarme unos libros preciosos que asocio con la visita a Cádiar. No sé, todo fue perfecto allí.

30/3/06 01:57  
Blogger Perdido dixit...

Qué pequeño es el mundo a veces... Y entiendo lo de perfecto; es un sitio donde las cosas no salen mal y si salieran mal no tendría importancia.

Allí tengo los mejores recuerdos de mi niñez y, como dije hace tiempo ya, cuando sueño que estoy en una casa, siempre sueño con la de mis abuelos maternos (el electricista).

Siguiendo, con la parte de visualización (sin chuflas), de viejo me veo allí.

30/3/06 10:49  

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